Existe la idea generalizada de que la tecnología de manos libres, como los asistentes virtuales (por ejemplo, Siri y Cortana), el Bluetooth y los sistemas de salpicadero hacen que conducir utilizando el teléfono sea más seguro. Pero, ¿es esa la realidad del asunto?
Aunque los coches se están convirtiendo en ordenadores, es muy posible que esa misma tecnología nos esté distrayendo de su uso principal: la conducción. Las investigaciones han demostrado que utilizar un manos libres es tan peligroso como manejar el teléfono uno mismo, y las distracciones mentales pueden persistir hasta 27 segundos después de completar la tarea. Por ejemplo, la mente del conductor puede seguir pensando en la llamada una vez finalizada o puede divagar sobre otro tema sin que el conductor se dé cuenta. Por otro lado, configurar la tecnología manos libres para completar una tarea (por ejemplo, pedir al GPS que introduzca una ubicación) limita la atención que el cerebro dedica a la conducción. De este modo, te distraes de ver señales de stop, peatones, vehículos u otros pequeños peligros o advertencias.
Además, también existe el riesgo de errores con la tecnología. Ya sea que tu GPS no entienda que quieres ir al Kroger que está a cinco millas en lugar de al que está a quince millas o que Siri no escuche bien lo que quieres que sea tu respuesta a un mensaje de texto. Esto distrae aún más al conductor, a veces haciéndole desviar la mirada de la carretera hacia el sistema o apartándole por completo de la tarea de conducir. La tecnología tiende a fallar y si falla mientras se conduce a 55 mph, podría ser mortal.
Con la tecnología en constante cambio y convirtiéndose en una parte importante de los coches ahora, ¿cómo pueden los conductores equiparse para evitar estas distracciones adicionales. Una forma es configurar el GPS antes de salir de casa. Además, activar la voz en off para que, incluso si la aplicación se cierra accidentalmente, puedas seguir escuchando las indicaciones, es una buena precaución. Otra es limitar las llamadas y evitar los mensajes de texto. Si la tentación de contestar al teléfono es demasiado fuerte, siempre tienes la opción de activar el modo No molestar. Y por último, enchufar el teléfono para cargarlo mientras conduces es una gran previsión. Ejecutar aplicaciones como Google Maps y Spotify mientras tienes datos puede agotar tu batería rápidamente. En lugar de esperar a que baje al 20% mientras vas por la autopista, tenerlo ya enchufado es una gran idea. Estos sencillos consejos harán que conducir en el siglo XXI sea mucho más seguro.