1. ¡Tu abogado sabe cuánto vale tu reclamación!
La verdad es que la mayoría de la gente no sabe cuánto dinero puede obtener de sus reclamaciones por daños personales. Aunque existen herramientas, como una calculadora de indemnizaciones por daños personales, que pueden ayudarte a hacerte una idea aproximada del valor de tu reclamación, estas no te proporcionarán una estimación precisa del valor final de tu indemnización. Conseguir una indemnización elevada de la aseguradora es mucho más que introducir unos números en un programa. Requiere comprender las sutilezas de su caso concreto de lesiones. Esto incluye analizar sus lesiones, valorar su dolor y sufrimiento, comprender los «hechos positivos» y los «hechos negativos» de su caso y qué papel pueden desempeñar, entender cómo funcionan las compañías de seguros y negociar la indemnización por su accidente. Si tramita su reclamación al seguro por su cuenta, solo podrá hacer conjeturas sobre el valor de sus lesiones, y esto podría costarle miles de dólares. Contratar a un abogado especializado en lesiones personales le permite aprovechar sus herramientas y su experiencia para conseguir el mejor acuerdo con la aseguradora.
2. Tu abogado conoce el proceso legal
Aunque tengas una idea bastante clara del valor que podría tener tu indemnización por daños personales, es probable que no estés familiarizado con los trámites legales que conlleva litigar o someter tu reclamación a mediación. Esto incluye no saber cómo rellenar correctamente los formularios, si debes prestar declaración, qué documentos tienes que presentar y cuáles no, qué documentos legales debes presentar y el plazo de prescripción aplicable. Esta falta de conocimientos jurídicos puede permitir que las compañías de seguros le ganen por un tecnicismo legal. No hay peor sensación que saber que ha perdido miles de dólares de su indemnización del seguro, simplemente por no haber seguido algún pequeño trámite legal.
3. Tu abogado mejora tus posibilidades
Enfrentarse a la compañía de seguros es como prepararse para una batalla. Embarcarse en esa batalla por tu cuenta es como presentarse a luchar sin armas. Por mucho que te prepares, no podrás plantar cara ni dar lo mejor de ti mismo. La compañía de seguros sabe que cuenta con mucho más conocimiento y poder de negociación, y lo utilizará para asegurarse de que obtengas la indemnización más baja posible. Aprovechará tu desconocimiento del proceso de reclamación para garantizar que sus intereses queden protegidos. La mejor arma con la que puedes contar es un abogado especializado en lesiones personales.
4. Tu abogado está motivado para ayudarte
La mayoría de los abogados especializados en lesiones personales trabajan a comisión. Esto significa que solo cobrarán si consigues una indemnización del seguro. Esto te resulta increíblemente beneficioso, ya que cuentas con alguien con experiencia en lidiar con las compañías de seguros y motivado para ayudarte a conseguir la mayor indemnización posible.
5. Tu abogado puede llevar tu caso a juicio
Aunque la mayoría de los casos de lesiones por accidente nunca llegan a juicio, si cuentas con un abogado, la compañía de seguros sabe que hay muchas más posibilidades de que lleves tu caso a los tribunales. Esto probablemente les motivará a ofrecerte un acuerdo más rápido y equitativo. La mayoría de las compañías de seguros saben que, si gestionas el caso por tu cuenta, es probable que nunca presentes una demanda.